LA CUMBRE | PRIMER PARTE

09 Jun

Los Angeles California, 1 de Junio 2010, Son las 3 de la mañana, no puedo dormir los cambios de horarios son un poco matadores, hay 12 hrs de diferencia, mi cabeza no para de dar vueltas.
Hoy ya pasaron diez días desde que logramos hacer cumbre en el Monte Everest, muchas son las cosas que han pasado, y el tiempo se a esfumado debajo de ellas, las horas nunca alcanzaban como para dormir en paz, al fin mi cuerpo poco a poco sucumbió al cansancio puro, y descansa, más relajado.
Quiero volver a aquella semana, poder transportarlos a ustedes a vivir aquellos momentos. Por ello, comparto con ustedes, hoy, mi historia en la Cumbre del Monte Everest.

22 de Mayo, 9 de la noche…. Collado Sur 7980 metros de altura, hace frío dentro de la carpa, con cada respiro nuestra condensación flota creando una nube de vapor dentro de ella, Damian y Charly la comparten… En sus caras veo la ansiedad y miedo a lo que nos espera el resto del grupo y compañeros de expedición están divididos en otras carpas se hallan en el mismo estado; los Sherpas veteranos de estas situaciones con tranquilidad siguen tomando Te y comiendo Sampa.
A pesar de mi experiencia estoy nervioso muy nervioso, claro que en mi línea de trabajo uno aprende a mostrar cara de hierro a pesar de todas las condiciones adversas a que uno se le presentan; dos días atrás e logrado conectarme con un lindo problema gastro–intestinal donde diarrea y vómitos han pasado a ser una rutina en mi.

Salgo de la carpa donde el grupo esta casi listo, una noche oscura sin luna nos atrapa. Alrededor nuestro otros escaladores están preparándose, veo en ellos lo mismo; años de preparación, años de perseguir un sueño que se esta haciendo realidad fueron dos meses de lucha y sacrificios todo esto en un momento podría justificarse. Sin la mascara de oxigeno siento el frío penetrando mis pulmones, el vapor de mi aliento como arte de brujería a cristal de hielo se convierte cubriendo con una capa blanca mi traje de plumas, pienso en el, pienso en este frío acá en Collado afuera de mi carpa, y con un escalofrío transfiero este pensamiento a la cumbre a los 8849 metros de altura, donde el viento y el frío será mas intenso.

Estamos listos comenzamos nuestra marcha mirando hacia atrás fácilmente uno podría creer que estamos en la luna, los vultosos trajes de plumas, las mascaras de oxigeno, el vapor flotando por esa décima de segundo para luego crearse en una fina nevada. El ruido de los grampones en el hielo, las respiraciones forzadas paso a paso emprendemos la subida.

Mi estomago sigue quejándose constantemente a pesar de nuestra tardanza logramos rápidamente pasar grupos, con orgullo miro hacia atrás en fila india nos movíamos con una afirmación de fuerza y unidad. Los metros iban pasando el trabajo arduo, las condiciones muy difíciles, cada tanto tenia que separarme del grupo gracias al forzoso llamado de la naturaleza, mis miedos a una deshidratación aguda comenzaron a hacerse de a poco una realidad.

A las 4 de la mañana logramos llegar al sector del Balcón a unos 8.400 metros es acá donde el viento y el frío comienza a sentirse…. De noche miramos a nuestro alrededor, la serpiente de luces se halla por debajo nuestro, perdí la cuenta de la cantidad de escaladores que pasamos, si fueron muchos! cada uno de ellos en forma robótica siguen su camino hacia la cumbre. Apago mi linterna por un momento al mismo que el resto de los chicos la contaminación de la luz a desaparecido y nuestro entorno nuestro cambio; sentados en aquel lugar, el silencio, las estrellas, mirando al Este las tormentas eléctricas explotan creando un espectáculo místico, tomado el control de nuestros ojos y de corazones.

Tengo tres botellas de oxigeno, es aquí donde cambiamos una para comenzar nuestra siguiente sección a la Cumbre Sur. Desde el collado al Balcón gastamos media botella esta la dejaríamos atada a una estaca de nieve para luego recuperarla en la bajada de esta manera ya sabemos que tenemos un refuerzo de oxigeno en caso de emergencia. Mi mochila se siente mas liviana proseguimos nuestra camino siguiendo el parado filo Sur este de nieve a nuestro lado izquierdo en forma prácticamente vertical cae a Nepal mas de 2000 metros nos separan el glaciar del silencio y campo dos, a nuestra derecha se halla el Tíbet, el viento con dureza nos pega, comienza el amanecer, el frío cada vez mas insoportable. El grupo ya adelante mío, me esta costando mantener su velocidad, Mi corazón late con fuerza y muy rápido al mismo tiempo mi respiraciones trata de seguirlo en un arduo trabajo de mantener cada tejido de mi cuerpo con las cantidades mínimas de oxigeno. Subo la tirada de oxigeno a 3 litros por minuto, como un motor acelerado por Nafta Súper los alcanzo en la base de escalón de roca.

El calentamiento global y la falta de nieve a creado un gran cambio en esta área. Mis primeros años a los finales de los noventa estos pasos de roca eran fácilmente pasados, hoy miro para arriba escaladores ligados a las cuerdas fijas, dolorosamente intentando subirlas, nadie se mueve, nadie toma una iniciativa para encontrar una solución, son mas de 30 personas colgadas como chorizos, Damian con el resto del grupo me espera, mi cuerpo me estaba fallando pero no mi memoria, hay una variante a la derecha que nos salvaría del problema, calculando este problema en anticipación decidimos traer 80 metros de cuerda extra, Damian como un buey de arado comenzó a abrir camino, la nieve esta pesada y inestable paso a paso desaparece detrás de la primera banda de piedra, comunicación prácticamente nula, las radios congeladas siendo el grito la forma mas primitiva de comunicación; única y valida en este caso. Los metros de cuerda comenzaron a pasar por mis manos en un corto tiempo el trabajo estaba echo, un par de gritos ida y vuelta para entendernos que la cuerda esta fija y lista para colgarnos, a mi izquierda miro dándome cuenta que todavía la gente no se movió mas de un metro, subo reacomodando la cuerda, la pendiente es muy parada con una mezcla de nieve y roca, Damian realmente a echo un excelente trabajo, los Chicos siguiéndome, el sol ya saliendo cambiando el color de la nieve a un amarillo oscuro como arte de magia. Albar es el ultimo limpiando la cuerda, verlos a todos ellos trabajando en equipo moviéndose alertas y ágiles algo único en estas alturas algunas lagrimas de orgullo corren por mi cara queriéndose congelarse instantáneamente.

Finalmente llegamos a la Cumbre Sur 8,600 metros.
El frío es infernal mis guantes endurecidos a punto de no uso, realmente me esta costando comienzo a dudar, siento que cada paso es un riesgo grande hacia mi equipo y mi.

Es aquí donde también tengo un lugar en secreto una pequeño plataforma de roca afuera del viento y la constante nieve que es volada por el, cambiamos nuestra segunda botella, Damian y los chicos están hechos una maquinas, le sobran fuerzas, siguen tirandome fuerza ‘‘vamos Willie es la numero diez”.
Nuestro grupo de Sherpas finalmente nos alcanzan, Lhakpa me mira, dándose cuenta de mi lastimoso estado procurándome un fuerte abrazo lleno de energía, “Willie Dai falta poco!.

A frente nuestro se halla el famoso Escalon Hillary, por suerte esta año gran parte del filo se encuentra cubierto de hielo y nieve facilitándose la subida a pesar que es mas parado, entre mis piernas mirando hacia abajo distingo nuestro campamento dos son directamente 2400 metros de aire lo que nos separa.

A la distancia veo la cumbre con los chicos ya en ella, a pesar del extra oxigeno, de las pastillas de dextrosa, palabras de energía, nada a cambiado, sigo sin fuerzas. Metros me separan lagrimas de alegría ya corren no hay espacio mi mascara esta totalmente cubierta de hielo pesando sobre mi cuello, Damian me esta esperando con los brazos abiertos de rodillas nos abrazamos, tsunamis de pensamientos llenan mi cabeza, todo nuestro equipo junto, los cuentos a todos Lhakpa, Tunsing, Gellen, Pemba Gellen, Furba Gellen, Damian, Cuneé, Albar, Ramon, Topo, Charly y por supuesto Leo que a pesar físicamente no estaba con nosotros si estaba en nuestros corazones cada paso de esta subida. Fueron diez años soñando esto el de poder compartir la cumbre del Everest con Damian, con mis compatriotas todos bajo una misma bandera, bajo una misma cultura. Hoy 23 de Mayo del 2010 se a echo realidad, no dudas. Miro a mis Sherpas compañeros de muchas aventuras en este majestuosa e imponente montaña el tiempo increíble no hay viento, no hay nubes 360 grados de visibilidad absoluta.

Fotos, sonrisas abrazos paran el tiempo, bloquean nuestros relojes, queda el mundo estancado en aquel precioso momento, pienso en todo ustedes allá en la lejana y al mismo tiempo tan cercana Argentina, en todos las personas que extrañas a mi, han puesto fuerza… Palabras de inspiraciones han llenado mi cabeza en estos últimos días, los colores del cielo, la nieve y el sol combinan dando verdad y sentido a los colores de mi bandera que orgullosamente sostengo.

3 Responses

  1. Mariana says:

    qué bello todo lo que cuentas y cómo lo cuentas, las emociones que transmiten y la fortaleza con la que se enfrentan a los obstáculos internos y externos llenan de energía el corazón!!

  2. Magnificent friend. Its great and such an amazing point. I’d add this to my rss feed

  3. PIRUCO says:

    CUANDO HACEN UNA CONFERENCIA DE PRENSA AUSPICIADA POR NORTH FACE ARGENTINA??
    EL BLOG DE LA NACIÓN NO PUEDE TERMINAR ASÍ….. SALUDOS

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